El Eco de las Ciudades Vacías: olvido y memoria en el genocidio camboyano, por Madeleine Thien

Mi madre me contó una vez que, cuando un niño nace, se atan hilos alrededor de las muñecas del infante para atar su alma a su cuerpo. El alma es algo resbaladizo. Un portazo demasiado ruidoso puede ahuyentarla. Un objeto hermoso y brillante puede llamar su atención y atraerla. Pero en la oscuridad, sin ser perseguida, el alma, el pralung, puede subir de nuevo a través de una ventana abierta, te puede ser devuelta. Nosotros no vinimos en soledad, dijo mi madre. Dentro de nosotros, desde el principio, fuimos encomendados con muchas vidas. Desde la primera a la última mañana, tratamos de llevarlas con nosotros hasta el final”.

Madeleine Thien, la autora de El Eco de las Ciudades Vacías, es una de las finalistas del prestigioso premio Man Booker Prize de este año con otra de sus novelas Do not say we have nothing (en español: No digas que no tenemos nada). La calidad que la ha llevado a optar a uno de los premios más prestigiosos de la literatura mundial está presente en esta novela, publicada en 2011, con la que la autora nos traslada desde Canadá a mediados de la pasada década, hasta los años setenta, en la Camboya de los Jemeres Rojos.

La protagonista de ‘El Eco de las Ciudades Vacías’, Janie, es una superviviente del genocidio camboyano. A través de ella conoceremos a diversos personajes, todos con un elemento común: después de la sinrazón de la muerte y la violencia, se han superpuesto a la desaparición de sus seres queridos, de todo lo que les rodeaba, con la adopción de otras vidas. Los personajes de Thien tienen otras identidades que les permiten negar un pasado del que no son directamente culpables, pero que les impide mantener su inocencia.

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Cuando los Jemeres Rojos conquistaron Camboya, impusieron un régimen en el que los individuos eran despojados de todas sus pertenencias, y se les obligaba a separarse de sus familias, para que su única lealtad se debiera al estado. Thien refleja en su novela cómo, aún después de huir de Camboya, incluso décadas después de que Vietnam ocupara el país, acabando con el régimen de los Jemeres Rojos, todos los personajes están solos.

La soledad no es consciente ni deseada, y puede estar enmascarada por amistades, parejas o hijos, pero está presente en toda la novela, a través de personajes que huyen de relaciones basadas en sentimientos, que huyen de volver a depender del amor a personas que pueden ser arrebatadas inesperadamente por los Jemeres Rojos, por el mar, por su propia voluntad. En este sentido, es descorazonadora la metáfora de los hilos, que Thien menciona en repetidas ocasiones a través de su novela. Los hilos son el método para mantener a la familia unida, un método -fallido- para impedir que las vidas de los seres queridos se diluyan, que amanezcamos solos en esas ciudades vacías, como Phnom Penh, la capital de Camboya, durante el régimen de los Jemeres Rojos.

Yo quería atar la muñeca de mi hijo a la mía con un pedazo de cuerda y así salvarnos a los dos. Es en la noche cuando aquellos a los que amamos desaparecen’.

El Eco de las Ciudades Vacías es una de esas novelas que merece ser leída y recordada. La historia es impecable, y el estilo de Thien es preciosista a la vez que desalentador. Personalmente, el resto de sus obras han entrado automáticamente en mi lista de futuras lecturas y, si aún no la habéis leído, espero que esta novela se coloque en la lista de las vuestras.

El Eco de las Ciudades Vacías fue publicada por Galaxia Gutenberg en 2012.

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Madeleine Thien, fotografiada por Rawi Hage, en Baalbek, Valle de Beqaa, Líbano. 

Madeleine Thien (Vancouver, 1974) es autora de una colección de relatos cortos y tres novelas que han sido traducidas a más de 25 lenguas. Además de su faceta de escritora de ficción, Thien ha enseñado literatura en Norteamérica, África, Europa y Asia, y también es autora de ensayos, críticas literarias y diversos productos multimedia.  Entre los premios que ha conseguido, figuran el Premio de la Asociación de Autores Canadienses y el Premio Ethel Wilson de Ficción, y entre los escritores que la han alabado, destaca la Premio Nobel Alice Munro.

La belleza de la desolación: “Inmune”, de Almudena Vega y Sonia Marpez

inmunidad

Del lat. immunĭtas, -ātis.

3. f. Biol. y Med. Estado de resistencia, natural o adquirida, que poseen ciertosindividuos o especies frente a determinadas acciones patógenas demicroorganismos o sustancias extrañas.

 

Antes de asomarme a las desoladas páginas de Inmune descubro, con grato asombro, una de las ilustraciones de portada más bellas que he visto en mi vida. Una mujer, un hombre, quizá un ser asexuado, invadido por los horrores de la civilización: los edificios altos e impersonales, la contaminación, los órganos tratando de buscarse un hueco, de sobrevivir… Por suerte, no todo el paisaje corporal se encuentra perturbado: en la piel, en el exterior, aún florecen las plantas. Aún hay vida en el cuerpo. Aún hay poesía. Abro el libro y encuentro un prólogo de Vanity Dust bastante familiar. Habla de cómo nos hacemos inmunes para sobrevivir en este mundo. Siento que cada palabra, que cada frase, también me pertenece. La inmunidad como coraza, pero también un alegato a favor de la vulnerabilidad; de la vida, en cualquier caso. Nos dice, “La insensibilidad es un arma de supervivencia como cualquier otra: la crueldad, el odio, la violencia”.

3. los hombres ya no saben morir en las ciudades
se hacen amasijos entre objetos metálicos;
construyen para desaparecer

 

Estoy leyendo un libro escrito a dos manos, en el que Almudena escribe y Sonia fotografía, sin que ninguno de los dos lenguajes se supedite al otro; conviven iluminándose, esclareciéndose, como si no hubiese otra forma de alimentación, de escritura, de significado. Sonia elige el blanco y negro como lágrima expresiva colmada de ternura y nos muestra pequeños insectos, esquinas, lugares deshabitados pero hermosos. Dos mujeres que van sintiendo la ciudad y sus órganos: el metro y los insectos, “la brutalidad del futuro inmediato”. Una ciudad inhóspita, capaz de exterminar toda forma de vida animal, incluida la humana. Cuando ayer me crucé con un edificio moderno en París, vi el alféizar transformado en campo de concentración para las palomas, donde unas tiras finísimas de alambre les impedían posarse y descansar. Después abro Inmune y leo, “lo que han hecho los edificios de las palomas”. ¿Qué hacen, sino robar vidas? ¿Y por qué hemos dejado de asombrarnos con tantas balas que nos apuntan directamente al corazón? Sencillamente porque “estamos viviendo de memoria”, porque “En algún momento se grabó en mi memoria / que el plástico haría nuestra vida soportable”.

Cuando leo que “el esqueleto es la semilla” pienso en cómo la poesía sirve de acercamiento a todo lo que se encuentra fuera de la ciudad; a todo lo que es desterrado de ella: las plantas, los animales, los insectos, los árboles. Cómo en la ciudad quemamos la pureza a cada segundo, cómo esa metáfora de Almudena me sirve en mi relación con esta cruel disposición caótica de elementos inertes. Sólo puedo decir: gracias. Y dejaros este poema:

otra vez,
otra vez no,
no he bebido lo suficiente
un viento gélido borra mi cara
y arrastra las hojas como animales sangrientos
enjaulada y azul
llevo
la soledad del vino entre mis costillas
no junto con los animales
a los que hemos arrebatado su casa,
sino con las alimañas que compran
vino de oferta en los veinticuatro horas
no soy mejor que ellos. no.
yo solo escribo para no drogarme.
si no me atracan o me violan
habrá sido un gran día

INMUNE-PORTADA

Inmune fue publicado en la editorial sevillana Ediciones en Huida en 2015


INMUNE-Sonia-Marpez-y-Almudena-Vega

Almudena Vega (Málaga, 1986) tiene un Master en Música (flauta travesera) en Trinity College of Music de Londres y ha publicado los libros Animales de vidrio (Fundación Málaga, 2014), Dirty Generation junto con el ilustrador Miguel Ángel Emérico (Alea Blanca, 2012), y Corvus corax (premio Alea Blanca Poesía, Granada 2007), entre otras obras. Ha ganado el Segundo Premio Joven de Poesía Cero de Málaga en 2013. Como antóloga ha coordinado Réquiem por Lolita, libro de poesía joven española (Fundación Málaga, 2014). Escribe en: ladisonanciadelospajaros.blogspot.com

Sonia Marpez es una fotógrafa gallega nacida en el otoño del ochenta y siete. Desde hace unos años se encuentra repartida entre el norte y el sur del país. Es diplomada en Magisterio y actualmente cursa estudios de Historia del Arte, además de dirigir, junto al escritor Gabriel Noguera, la revista digital Obituario. Su página web es: www.soniamarpez.com


Entrevista a las autoras en Psychonauts

+ Reseña de Vanity Dust, prologuista

‘El Defecto’, la crítica a la humanidad de Magdalena Tulli

“(…) los nombres de las constelaciones, por todos conocidos, quedan escrupulosamente registrados en las facturas, sin la menor referencia a sus significados simbólicos: en las columnas donde hay que incluir la cantidad y el tipo de material, cada metáfora queda convertida en calderilla”

‘El defecto’, de la escritora polaca Magdalena Tulli, recuerda a la película ‘Dogville’, del danés Lars Von Trier, en el hecho de que sucede en un espacio muy concreto y se centra en cómo los habitantes de ese espacio interactúan ante la llegada de un cuerpo extraño. En la novela de Tulli el escenario es una plaza de un pueblo y los protagonistas unos habitantes que ven llegar a un espacio que consideran suyo un tranvía lleno con inmigrantes. Éstos cambiarán la percepción de los vecinos de la plaza de su lugar en la sociedad que habitan y desafiarán al lector y sus convicciones del mundo.

el defecto

Tulli nos trae algunos de los pasajes más tenebrosos de la literatura actual. Aquellos que no exploran los peligros del mundo exterior, sino los monstruos que guardamos en nosotros mismos. En ‘El Defecto’ los malvados son relativos y nadie está libre de caer en la inmundicia. No existen inocentes en esta plaza, ni siquiera la infancia libra a los más jóvenes de su maldad. El azar dicta quienes somos, y eso implica que hasta el más pudiente de entre nosotros puede convertirse en mendigo, y el más digno en verdugo. Es por eso que leer ‘El Defecto’ se convierte en un ejercicio de incomodidad: esta novela nos enfrenta a nuestra propia oscuridad, cuando creíamos que estábamos en el lado de los buenos.

“el primero de los garabatos que iban a afear las paredes de los edificios apareció en la fachada principal del cine. Se trataba de un signo de interrogación con una barriga provocativa por su prominencia, sin contexto alguno. Y como no se sabía a qué hacía referencia en concreto, ponía en tela de juicio a todos sin excepción (…) La ambigüedad hacía que el signo de interrogación fuera vulgar y ofensivo en sí mismo”

La inacción de los vecinos mata, así como su falta de empatía hacia unas personas que no les son propias. Duele reflejarse en esos personajes que no son capaces de ver la humanidad en los refugiados que viven en frente de sus casas, porque en sus (in)acciones vemos nuestra propia apatía ante los refugiados que viven en frente, en nuestra televisión.


 

Magdalena Tulli

La escritora polaca Magdalena Tulli, fotografiada por Maciej Zienkiewicz

Magdalena Tulli, nacida en Varsovia en 1955, es una de las figuras más importantes de la literatura polaca actual. Escritora y traductora, en 2006 su novela Tryby fue nominada para el International IMPAC Dublin Literary Award. La novela reseñada en esta página, El defecto (Skaza), 2007, fue finalista en el Premio Nike, el galardón literario más prestigioso de Polonia. La conocida publicación Los Angeles Review of Books ha descrito su prosa como ‘imponente en su belleza y profunda imaginación’. Además, Tulli ha traducido a Proust, Calvino y Jaeggy al polaco.

‘El Defecto’, 2006, fue traducido y publicado en 2015 por la editorial Rayo Verde.

Documentum: el archivo vivo de la memoria

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Volvemos a traer un libro de la poeta Sara Herrera Peralta, esta vez su último poemario, Documentum, premiado en el Carmen Conde de Poesía 2014. Desde la primera página, a través de varias citas de Louise Bourgeois, Sara nos da la bienvenida a un mundo poético y a una concepción existencial en la que bastan dos actitudes: la primera, documentar los recuerdos; la segunda, vencer al miedo. Ambas son igual de importantes para la supervivencia.

Su último poemario publicado es un cuidado homenaje a las escritoras europeas más aclamadas: además de Bourgeois, desfilan Plath, Colette o Beauvoir como compañeras y maestras en la escritura y en la vida. La autora revisita algunos de los temas que ya tratara en Hay una araña en mi clavícula (2012): la emigración actual de las y los jóvenes españoles, la familia, las injusticias o la muerte… con poemas que entremezclan la nostalgia, la rabia y la fuerza: “He ganado las cosas”, afirma, “que ganan los que pierden”, “a abrazar por el auricular / de los teléfonos”.

El sujeto poético de Documentum es la emigrada, la que a pesar de todo de siente lejos y necesita articular las pérdidas, dando así voz a toda una generación de mujeres y hombres cuya huida “es una necesidad impuesta”. Una huida siempre desde el Sur hacia el Norte, en una misma Europa llena de contrastes y de fisuras.

Un poemario donde la crítica al capitalismo se combina con una reivindicación de la memoria y los afectos. Sara nos recuerda que debemos continuar alimentándonos de literatura, y sobre todo de poesía. Para sanar las heridas abiertas y continuar luchando por un futuro más digno.

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Documentum ha sido publicado por Ediciones Torremozas en 2014

Sara Herrera Peralta (Jerez de la Frontera, 1980) es poeta y diseñadora gráfica. Ha publicado los poemarios La selva en que caí (2007), De ida y vuelta (2009), Sin cobertura (2010), Provocatio (2010), Shock (2011), Mamá era Ilsa Lund al principio de todo (2012), Hay una araña en mi clavícula (2012), Quien mire hacia abajo, pierde (2013) y Documentum (2014). Ha recibido importantes premios literarios, como el Premio de Poesía Voces Nuevas (2007), el Premio Internacional de Poesía Joven Martín García Ramos (2008), el Premio Ana de Valle (2009) y el Premio Carmen Conde (2014) por Documentum. Sus poemas han aparecido en numerosas antologías y revistas tanto de España como de Francia, Italia e Hispanoamérica.

“Ciudades inteligentes” de Luisa Miñana. La revisión poética de lo urbano

Hemos edificado la ciudad habitable

sobre los cementerios de las amputaciones y sobre los sarcófagos

de los terrores infantiles, disimulados bajo el relámpago del neón

insomne y las pantallas que nunca cesan.

Del poema “Farola”


Luisa Miñana (Zaragoza) es editora y escritora. Licenciada en Filosofía y Letras y especialista en Historia Contemporánea y Arte Aragonés del Renacimiento. Actualmente es vocal de Nuevas Tecnologías y Asociaciones de la Asociación Aragonesa de Escritores y forma parte de la editorial Sabara y de la plataforma de publicación online Literaturame!. Coordina, también, el magazine radiofónico Electroletras en TeaFM. Ha publicado Pan de Oro (novela, 2006), Las esquinas de la luna (poesía, 2009) y Ciudades inteligentes (2014). En la actualidad está inmersa en la escritura de una “novela transmedia” llamada Pop-pins.

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Una ciudad cualquiera:  Zaragoza. Un barrio construido en los 70 para solucionar la falta de viviendas: el Actur. En este contexto se enmarca la escritura de un poemario que pretende radiografiar la vida en las ciudades inteligentes que habitamos, a día de hoy, la mayoría de las personas de este planeta. Unas ciudades en las que ya no estamos, sino entre las que nos desplazamos; donde nuestras relaciones con otros seres son prácticamente equivalentes -o inferiores- a las que tenemos con los aeropuertos, los escaparates y los cajeros automáticos:

Antes plantaba flores

(…)

Ahora riego esta antena parabólica

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El Barrio de Actur (Actuaciones Urbanas Urgentes) construido en la década de los 70 en Zaragoza.

Ciudades inteligentes va realizando un recorrido por la vida urbana a través de cuatro fases: “Observatorios”, “Sensores urbanos”, “Vida virtual” y “Realidad aumentada”. Ya en los primeros poemas se advierte la posición de la autora al escribir una obra que atraviesa, al menos, dos disciplinas: la poesía y la antropología urbana. La autora se sitúa en el último piso de uno de los edificios más altos de la ciudad, y esa altura provoca, sin duda, una nueva visión del mundo, pero también un distanciamiento con su alrededor. Precisamente esa relación ambivalente con la vida urbana será el ámbito de la exploración poética de Luisa, porque Ciudades inteligentes es, ante todo, una revisión del yo-mujer anclado en la ciudad posmoderna.

Toda esta radiografía urbana nos afecta como seres sociales que somos, y entonces comenzamos a no reconocernos y atravesamos toda clase de alucinaciones que acaban por  infiltrarse en nuestra manera de mirar, completamente despersonalizada y desnaturalizada. Esa despersonalización  es vista desde un prisma irónico que, a través de un prosaísmo de lo íntimo, constituye el material retórico de un libro tan crítico como necesario.

Porque la poesía también puede ser un espacio para repensar la ciudad. Esa ciudad que no existiría sin las demoliciones, sin nuestra particular forma de mirar(nos) y de amar(nos).

Ciudades inteligentes

Ciudades inteligentes ha sido publicado en 2014 por Olifante Ediciones de Poesía

*La imagen destacada se encuentra en el Museo Thyssen. Pertenece al pintor George Grosz y se titula Metrópolis.