Leonora, la artista que relincha en cada párrafo de Elena Poniatowska.

“La quemaron tres veces los inquisidores de Inglaterra, Francia y España. Pero ella salió cada vez más limpia del fuego hasta convertirse en una delgada varilla de metal precioso. Porque ella es la pintora que más se parece a sus pinceles. Y hay quien dice que pinta con las kpestañas.”

Elena nos presenta en todo su esplendor un acercamiento a la imprevisible y enrevesada vida de Leonora Carrington, nacida en el lecho de una aristocrática y conservadora familia inglesa, de la que escapará montada en un pincel, mientras el resto de mujeres utilizan el mismo artilugio para barrer el suelo. Con las crines al viento, Leonora es, desde que es una niña hasta que llega a casi un siglo de vida, una yegua indomable, libre por naturaleza y comprendida únicamente por los animales con los que mantiene un vínculo especial.

Directa en sus críticas, segura de sí misma  gracias a su gran temperamento, Leonora revoluciona los círculos surrealistas desde sus inicios, hasta entonces viciado y cerrado a las mujeres. Es allí, en las primeras exposiciones internacionales del movimiento surrealista, en Londres, que se acerca a los artistas que comparten, para su sorpresa, el mismo mundo que ella; y no solo se sentirá acogida en él, sino que lo encabezará de la mano de Max Ernst. Más tarde, incluso al reconocido alemán le quedará demasiado grande esta mujer.

Leonora nos demuestra, con la pulcra y fluida prosa de Poniatowska, que se puede resucitar y resistir tantas veces como quiera una seguir viviendo, porque eso le ocurría a ella: tuviera la edad que tuviera, Leonora era siempre demasiado joven para rendirse a la sombra de la muerte. De una Francia sumida en el caos de la Segunda Guerra Mundial, a las torturas del manicomio en España, llega a Nueva York y a México hecha de acero, manifestando que lo único que puede darle amparo es un lienzo o la tinta de una pluma. Cayó en picado en el más hondo sufrimiento, y regresó del abismo cuando nadie lo creía posible. Una vez que se tocan los subterráneos más profundos de sí misma, ya no se le teme a nada, ya no se puede perder nada, y es entonces cuando el arte sale a flote, como un salvavidas que se infla en nuestro pecho.

“- ¡Todo ese endiosamiento de la mujer es puro cuento! Ya vi que los surrealistas las usan como a cualquier esposa. Las llaman sus musas pero terminan por limpiar el excusado y hacer la cama.”

Por otro lado, el nombre de Leonora apenas se lee tras la enumeración de todos los pintores surrealistas que formaron parte de dicha corriente, de gran talento, pero aun así eclipsados por la imagen de esta mujer, madre y revolucionaria. Inspiración para Ernst, sí, musa, quien quiera así denominarlo, pero desenvuelta por sí misma, con talento propio y sin esconderse. Leonora, junto a sus compañeras contemporáneas como Remedios Varo, Kati Horna, Leonor Fini o Lucero González, por mencionar algunas, demuestran su fortaleza a través de cuadros, fotografía o literatura; detrás de ellas, una estela de admiración marca su paso.

Un paseo por una de las vanguardias más llamativas del siglo XX y, a la vez, un cautivante viaje en cohete por las turbulencias de una mujer que persigue lo que quiere sin importar la altura de la pared que se interponga; una mujer no tan distinta a la que la mayoría llevamos dentro.


biografia

Elena Poniatowska (París, 1932), a pesar de estar destinada a casarse con un príncipe europeo debido a sus raíces en la corona polaca, se dedicó al periodismo tras refugiarse en México a causa de la Segunda Guerra Mundial. Reconocida con numerosos premios como el Premio Nacional de Periodismo (1979), el Premio Biblioteca Breve por Leonora (2011) y el Premio Cervantes de Literatura (2013), entre tantos otros, ha sido nombrada Doctora Honoris Causa por ocho universidades. Compaginando su labor periodística con la literaria, ha escrito múltiples obras entre las que destacan Hasta no verte Jesús mío (1969), La noche de Tlatelolco (1971), Tinísima (1992), Leonora (2011) y una serie de cuentos reunidos en De noche vienes (1979) y Tlapalería (2003).

Fotografía de Elena Poniatowska extraída de: http://www.fundacionelenaponiatowska.org/biografia.html
Editorial Seix Barral http://www.planetadelibros.com/editorial/seix-barral/9
Texto y foto de cubierta del libro de Katya Vázquez Schröder
Anuncios

No serás mi baby: El enigma de lo inentendible

Está bien: somos seres sensibles, el desamor es doloroso y hay días en los que no podemos soportarnos ni a nosotras mismas. Pero seamos honestas: las emociones intensas o un mundo interno inquieto y profundo no aseguran calidad literaria. Tampoco la complejidad pragmática es sinónimo de un poema enigmático.

Los pasos para realizar los poemas de Violeta Niebla – algunos de un solo verso- recuerdan al método que recomendaba Tristán Tzara para hacer un poema dadaista: Recortar palabras al azar de un periódico y ordenarlas aleatoriamente para componer poemas. El resultado: “Es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendida del vulgo.”

Desayuno

tu cueva de normalidad me haces rebanadas

tu sangre es un chutney que apartas con el cuchillo

 

Versos que recuerdan a anotaciones en diarios. Tan intimistas, tan “yo me entiendo” que a la lectora no la dejará indiferente, pero tampoco encantada.

Spell
Los dientes deletreados se quedan en siete

 

Pero detrás de estas composiciones lunáticas o esa poca estima por los signos de puntuación, se intuyen emociones fuertes que van desde el sin sabor de los desencantos amorosos (cuando éstos se han vuelto demasiado frecuentes), al agradable cosquilleo interno que surge al renacer de las propias cenizas tras un periodo triste. Quizá los poemas de Violeta Niebla solo deban ser leídos cuando el sentimiento puede a la razón, y todo lo comprensible sobra.

Superman

Cuando no puedo más me tomo un relajante muscular

como si la tristeza fuera un músculo que se queda dormido

veo en la ventana el luinoso please EXIT

y lo confundo con please EXIST

cierro los ojos abro los brazos

soy un pájaro

soy un avión

-mamá, mamá, yo de mayor

 

Violeta Niebla

Imagen-Quay-(66368736)--647x231.jpg

Nace en Málaga en 1981. Deja claro que es artista:Fotografías con un aura mágica o esos versos inteligibles aparecen al escribir su nombre en el buscador. Estudió filologí inglesa y actualmente se dedica a la cultura, trabajando en el ámbito de la gestión cultural. No serás mi baby se publicó en Septiembre. Dedicado a Lux, mi ex de toda la vida. 

 

Diez formas distintas de entender el amor en el siglo XXI

El tema del amor ha sido, y es, uno de los ejes de estudio y de acción fundamentales de los feminismos. Históricamente, el amor ha funcionado como una suerte de anestesiante social político y cultural para las mujeres. Más concretamente, la construcción del amor romántico imperante en nuestra sociedad provoca, más allá de sumisiones y desigualdades, la falta de expectativas, la abnegación y la ausencia de autodeterminación e independencia en muchas mujeres. En el nombre del amor, muchas mujeres son oprimidas en el actual sistema heteropatriarcal. Eso no quiere decir que otras sexualidades no hegemónicas sean igualitarias. Muchas, acaban repitiendo los mismos patrones.

(h) amor 1 es un volumen colectivo que reúne nueve aportaciones y una serie de ilustraciones. Participan en él autoras y autores como Sayak Valencia, Coral Herrera, Brigitte Vasallo, Miguel VagalumeAlicia Murillo o Israel Sánchez.

El afecto íntimo, los cuidados, el respeto profundo necesario para que la gran mayoría de nuestras relaciones sexuales se realicen con dignidad, no solo no necesitan de la pareja, sino que necesitan de la prohibición implicada por la institución de la pareja para que no tengan lugar fuera de ella.

“Agamia”, Israel Sánchez

*Las autoras Sayak Valencia, Coral Herrera y Brigitte Vasallo

Miguel Vagalume, traductor de sendas biblias del poliamor como son Opening-up (Melusina, 2015) y Ética Promiscua (Melusina, 2013), recomienda “un traje hecho a medida“para cada cual; una forma única de entender las relaciones que se adapte a nuestras aspiraciones, nuestra forma de ser, siempre desde una perspectiva honesta con nosotras mismas y con las demás.

Brigitte Vasallo alerta de los caminos que se abren ahora que cada vez más gente se interesa en el poliamor y las relaciones abiertas; para ella, el amor es una forma de vincularse afectiva y políticamente, por lo tanto, se abre un tiempo en el que habremos de elegir si queremos una reforma o una revolución de los afectos.

Saber saturadamente que cuando dices A-mor me pides que cumpla una obligación kamikaze.

“La verdadera (falsa) teoría de A-mor”, Sayak Valencia

Nos cuesta comprometernos con nosotras mismas, así que le pedimos a alguien externo que se comprometa con nosotras. Nos cuesta querernos y aceptarnos tal y como somos, así que delegamos en el amado o la amada…

“Otras formas de quererse son posibles”, Coral Herrera

Miguel Ayuso, redactor en El Confidencial, nos presenta el concepto de anarquía relacional introducido en 2006 por la activista sueca Andie Nordgren. Esta nueva forma de entender las relaciones desjerarquiza las relaciones sexuales y románticas y “descentra la pareja (o parejas) como lugar o espacio privilegiado donde se concretan la crianza, la convivencia a largo plazo…”. La idea, sencillamente revolucionaria, es que el amor no es un recurso limitado.

La artista Alicia Murillo dedica el último artículo, “Poliamor o mis 50 sombras de marrón” a hablar del poliamor desde su experiencia personal, marcada por las dificultades que surgen al intentar romper con las nociones tradicionales no sólo de amor sino de familia, pareja o sexualidad.

En (h) amor 1, encontramos caminos heterodoxos y heterogéneos al amor hegemónico. El interés de su lectura radica no solo en mostrarnos qué se piensa actualmente sobre el amor desde la disidencia, sino en hacernos reflexionar sobre un tema que, literalmente, marca el devenir de nuestras vidas.

h-amor-1

Portada del primer volumen de ensayos (h) amor 1, publicado en 2015 por la Editorial Continta me tienes. Se puede adquirir aquí. 

Ego me absolvo: Poemas para el buen amor, por Sonia Rotger Company

¡Basta de poesía sobre el idilio! Si el amor es algo, y así lo defiende la autora, será mucho más que ansia de la compañía de la persona querida o su total y ridícula idealización. El diario de versos que crea Rotger Company sobre su propia relación de pareja, está plagado de pequeños y valiosos análisis sobre la naturaleza del amor. Todo ello acompañado con unas preciosas ilustraciones de Catalina Valls Alcover, sobre la intimidad: tanto de la pareja como la propia y más encriptada.

El amor como crecimiento personal –¿y por qué no?– fracasos en los que se pueden sacar conclusiones valiosas. Amor como autoconocimiento, aceptación de las vulnerabilidades del otro y de una misma. En definitiva, amor maduro y del que sabe bien, sin dramatismos pero consciente de los altibajos que vienen incluidos en cualquier relación de pareja. Rotger Company, con una lírica clara y limpia, nos deja poemas cargados de buenos consejos:

No me llames amor, ni cariño, ni sol

gástame mi nombre,

¡gástamelo!

Que no olvide jamás quién soy.

La pasión inicial es agradable e inspiradora pero, ¿qué le acontece? La autosuficiencia de la pareja poco a poco irá adecuándose a su contexto, a la irremediable realidad de dos personas diferentes y cargadas de necesidades vitales que no tienen por qué asemejarse en todo momento.

egome.gif

Sonia Rotger reflexiona sobre su propia experiencia, agradeciendo la falta de halagos “que la hacen salir de su prisión”, quejándose sobre “la mala prensa de los enfados” o divagando acerca de la aceptación del propio cuerpo. En las esquinas de las páginas, reconoce los fallos que siente haber cometido durante su relación “Tendría que haberte dicho que no”, “He descargado mi ira sobre ti” o “He coqueteado”. Todo seguido de un “Ego me absolvo”, reivindicando el derecho al error y a ser humana.

Me pregunto si tendremos la valentía

de decidir dormir en cuartos separados.

¿Acaso dormir juntos es garantía de unión?
Uno a uno,

sin temor,

derribamos los símbolos.

Se nos impulsa a la búsqueda de un amor romántico, aquel que no baje de intensidad, que posea una total compenetración y convierta en un solo ser a la pareja. Sonia Rotger pretende romper con ese mito a cambio de un camino que evoluciona, cargado de recuerdos, reflexiones, decisiones y también dolores. Un sendero menos idílico a ratos pero más real y enriquecedor en todo caso.

std.jpg


Sonia Rotger Company, la mallorquina que quiso retratar el amor, incluso en sus mañanas con peor cara. Colabora con el programa de igualdad del CEIP Fernando Feliu y en la Asociación Volver a la Vida. Declara a Gloria Fuertes como una gran inspiración en poesía, así como sus propias experiencias. Actualmente reside en Sevilla, donde “sigue escribiendo sobre el amor, inevitablemente”. Inicia el poemario admitiendo que se ha enamorado de nuevo y dedicándoselo a Jesús “el arqueólogo que desenterró las heridas” y a Anafha, “que me enseñó a sanarlas”.

Catalina Valls Alvover, como en una relación de pareja, complementa los poemas de Sonia con ilustraciones en los que se muestra a una pensativa mujer que viste de rojo, un hombre que camina en un campo de girasoles, o una pareja sumergida que se mira a los ojos. Nacida en Mallorca, estudió Historia del Arte en la Universidad de las Islas Baleares. Como sueñan los artistas, acabó en París, donde sigue dibujando a la vez que imparte clases de español.

Contra el peso de la tradición: De parte de la princesa muerta, de Kenizé Mourad

“Puede abofetearme tanto como quiera, que no bajaré la vista. Si me quejo, se sentirá vengada y ya no tendría que pegarme, podría perdonar. Pero no le daré ese gusto. Sería como reconocer que tiene razón…”

Kenizé

La autora, Kenizé Mourad

Kenizé Mourad (París, 1939) es el seudónimo literario de la periodista y escritora francesa, de origen turco-hindú, Kenizé de Kotwara. Es hija de la princesa otomana Selma Hanim Rauf y de un rajá indio, Amir al-Kotwara. Estudió Psicología y Sociología en la universidad de La Sorbona. Como corresponsal del semanario francés Le nouvel observateur se ha especializado en Oriente Medio, cubriendo las guerras de El Líbano, el conflicto palestino-israelí y la Revolución iraní. Actualmente vive en Estambul, y habla con fluidez turco, árabe, francés, inglés, urdu y español.

2

Edición original de la obra, de la editorial Robert Laffont, en 1987.

La novela De parte de la princesa muerta, publicada en 1987, cuenta la historia de Selma, la madre de Kenizé, y nieta a su vez del sultán otomano Murad V. Al finalizar la guerra de Independencia, con la instauración de la República de Turquía bajo el liderazgo de Mustafá Kemal Atatürk, la familia imperial otomana es expulsada en 1924. Siendo aún una niña, Selma se exilia con su madre y su hermano en El Líbano. Su paso de niña a mujer se dará entre penurias económicas, conflictos políticos y desengaños amorosos, convirtiendo a la princesa caprichosa y alegre en una mujer orgullosa y combativa.

A los veinticinco años, cansada de su vida como exiliada, acepta contraer un matrimonio de conveniencia con Amir al-Kotwara, un rajá musulmán de la India al que no conoce. Una vez en su nuevo hogar, pronto se ve relegada al opresivo microcosmos femenino en el que todas las mujeres del linaje se ven obligadas a vivir. Cualquier intento de rebelión por su parte contra la inflexibilidad de su marido y su familia política es sofocado inevitablemente, hasta el momento en que, sabiéndose embarazada, Selma toma una decisión trascendental: marcharse a París, donde intentará con todas sus fuerzas tener por primera vez el control absoluto sobre su propia vida.

Considerada un auténtico éxito de ventas, especialmente en Turquía, la novela de Kenizé Mourad (quien adopta su seudónimo literario por su bisabuelo), nos presenta a Selma como un personaje sumamente complejo, tan lleno de claroscuros y matices como lo están las distintas esferas sociales por las que se mueve a lo largo de la historia. De parte de la princesa muerta no solo narra la intensa y desesperada lucha de una mujer por encontrar su libertad individual, sino que constituye el perfecto preludio para la trayectoria vital de la propia autora.

3

La última edición que se ha realizado en nuestro país ha sido para la colección de novela histórica de El País, en el año 2005.